Mi tercera modesta contribución para la Paz Mundial: la piropoterapia

Por estos lares existe algo que se llama Teràpia del Riure, es decir "terapia de la risa", supongo que existe en más lugares también. Por lo que me contaron consiste en juntarse y empezar a contarse chistes para terminar riendo. Según leí, está científicamente comprobado que la risa es un buen ejercicio, oxigena, lubrica ojos y naríz, reduce dolores, rejuvenece, previene el infarto, facilita el sueño, elimina el estrés, alivia la depresión y ayuda a exteriorizar emociones y sentimientos. No me hace falta probar el Taller para saber hasta qué punto es cierto que la risa es sumamente benéfica.

Hace poco leí un artículo que dice que ya comprobaron científicamente los beneficios de los abrazos y el buen trato entre las personas que se quieren (yo extendería el principio también a las personas que no tienen nada en común entre sí, es decir: si todos nos tratáramos mejor los unos a los otros, seguro que todos nos sentiríamos mejor). Cuando las parejas se abrazan, sube el nivel de oxitocina, una hormona que previene problemas del corazón (me refiero al músculo, no al alma). Por lo tanto recomendaban abrazarse una vez al día para reducir el riesgo cardíaco.

Por mi parte recomiendo la Terapia del Piropo. No puedo aportar datos científicos, pero mi experiencia me demuestra que piropear es muy terapéutico, no sólo cuando recibimos un piropo sino también cuando lo decimos. Imagino que piropear no es tan buen ejercicio como la risa porque intervienen menos músculos, no lubrica ojos y nariz (pero si piropeamos mucho podemos llegar a lubricar otras zonas) y probablemente tampoco oxigene, pero por lo demás supongo que tiene los mismos efectos que la risa: reducir dolores, rejuvenecer, prevenir el infarto, facilitar el sueño, eliminar el estrés, aliviar la depresión y ayudar a exteriorizar emociones y sentimientos. Recibir un piropo fortalece la autoestima y la confianza en uno mismo, y regalar un piropo eleva el nivel de bienestar y alegría a nuestro alrededor. Además sigo convencida por Ricard: realizar buenas acciones nos hace sentir mejor y ser más felices. Cuando recibimos piropos intentamos estar a la altura de lo que recibimos y ser cada vez mejores, y cuando regalamos piropos destacamos las cosas buenas de las personas que nos rodean en vez de destacar lo que no nos gusta.

Por lo tanto, piropéemonos más, recibamos con alegría todos los piropos, mejorémonos a nosotros y al mundo que nos rodea!


2 comentarios:

Notas de OLIVIA DIAB dijo...

Me encantó el tema de los piropos. Me hago seguidora tuya, preciosa!
Un abrazo. OLI

gotamarina dijo...

¡Gracias Oli! y yo por fin me tomé un rato para leer tu blog y quedé re-enganchada, ¡fascinante!!! Un gran abrazo, la seguimos- nos seguimos, y que seas cada dia más feliz!