Dos librogs nuevos en el éter

Después de meses de trabajo quedaron al fin terminados y visibles: Zona crepuscular, el librog del libro homónimo, mi primer libro de poemas y el único editado a la vieja usanza, y Sirenas, el librog de un proyecto pluriartístico conjunto que a lo largo de los años tomó diversas formas, y que de momento vendría a ser mi último libro de poemas. Quedan todavía fuera del éter Los elementos y El tercero (segundo y tercer libros de poemas, respectivamente, como su nombre lo indica en el último caso).
Estoy feliz. Quien quiera leer que lea.

Las gotas como mónadas leibnicianas - Una contribución de Meteco Diletante

"Lo del agua es increible en tu página, mis fondos de escritorio suelen ser también fotos en las que hay agua como elemento predominante. Las gotas de agua para mí tienen un significado filosófico muy potente. Son como las mónadas leibnicianas que en su insignificancia son capaces de reflejar todo el universo que las rodea, como nuestras propias mentes; además de que estéticamente son la bomba. Debemos de tener ese elemento básico muy predominante en nuestras constituciones psíquicas. Ha sido todo un descubrimiento tu blog. ¿Has visto fotos ampliadas de los tricomas de la mariguana? Ahora no puedo, pero cuando llegue a casa buscaré en el foro un enlace para ir a la página de un tío que tiene unas fotos buenísimas de tricomas ampliados. Son como gotas de agua mientras la resina sigue siendo transparente, y estéticamente son muy bellos."

"Los tricomas son unas glándulas resinosas con forma de bastoncillo y gota de agua que contienen el THC, es lo que se te pega en los dedos cuando manipulas los cogollos, sólo que si se amplían parecen gotas. Y lo de si me molesta que incluyas mis comentarios en el blog, claro que no, puedes incluirlos, aunque no sea dar gran cosa siempre pensé que las palabras una vez salen por la boca o por los dedos ya son quien las recoge."

Fotografia: Jorge

Otro neologismo de Manuel

"¡Ostiverdad!"

Interjección. Contracción de "¡hostia, es verdad!", frase peninsular típica, que Manuel pronuncia tan rápido que la convirtió en mis oídos en una interjección propia.

La felicidad es cantar

Remedio para melancólicos, y para deprimidos, angustiados, tensionados, estresados, y todos los etcéteras del mundo:

¡CANTEN!

Pongan un disco que les gustaba mucho en su infancia, cuanto más viejo el recuerdo mejor, y si les da vergüenza háganlo en algún momento en que no haya nadie en casa; suban el volumen hasta un nivel razonablemente alto (es decir: no ensordezcan a los vecinos, que tampoco se trata de eso, pero sí lo suficientemente alto para que el sonido vibre en todo el cuerpo) y canten lo más a grito pelado que puedan. Canten todo el disco, del comienzo al fin, si pueden, y si no era ése el disco apropiado busquen otro. Canten sin disco, si les va bien. Canten sin música definida ni canciones ni palabras. Emitan sonidos y dejen que los sonidos vibren en el propio cuerpo, y verán todo lo que pasa.

Prueben, van a ver.

El poder terapéutico de cantar. Lástima que cantamos tan poco, lástima que ya no cantamos más en las reuniones como cuando teníamos 17 años, lastima que no cantamos en familia, lástima que no cantamos a menos que nos obliguen, como con el himno o el feliz cumpleaños, y aún entonces cantamos tratando de zafar, de que no nos escuchen y todo pase rápido.

Ojalá cantáramos más. Ojalá cantáramos juntos.

La felicidad es como una gota, según Vinicius

No me acordaba de esta frase y hoy al escuchar la canción de nuevo después de tanto tiempo pensé inmediatamente en que cómo no la había incluído en el blog:

A felicidade é como a gota
De orvalho numa pétala de flor

Brilha tranqüila
Depois de leve oscila
E cai como uma lágrima de amor

La felicidad es como una gota
de rocío en el pétalo de una flor.
Brilla tranquila
después levemente oscila
y cae como una lágrima de amor.


La versión que resuena en mi cerebro desde mi infancia es la de Vinicius, Toquinho y María Creuza en La fusa , grabada en Julio de 1970 en Buenos Aires. Encontré este video en You Tube que tiene exactamente esta versión, con ruido a disco y todo, y los acordes para tocar la canción en guitarra. Bueno, para quienes estén aprendiendo a tocar guitarra viene bien, y quienes no, pueden disfrutar del efecto de los círculos verdes saltando sobre el paisaje vertical como si se tratara de una obra de arte abstracto.



Aquí está el texto completo de Vinicius, incluso más completo que como lo canta María Creuza.

A felicidade

Tristeza não tem fim
Felicidade sim

A felicidade é como a gota
De orvalho numa pétala de flor
Brilha tranqüila
Depois de leve oscila
E cai como uma lágrima de amor

A felicidade do pobre parece
A grande ilusão do carnaval
A gente trabalha o ano inteiro
Por um momento de sonho
Pra fazer a fantasia
De rei ou de pirata ou jardineira
Pra tudo se acabar na quarta-feira

Tristeza não tem fim
Felicidade sim

A felicidade é como a pluma
Que o vento vai levando pelo ar
Voa tão leve
Mas tem a vida breve
Precisa que haja vento sem parar

A minha felicidade está sonhando
Nos olhos da minha namorada
É como esta noite, passando, passando
Em busca da madrugada
Falem baixo, por favor
Pra que ela acorde alegre com o dia
Oferecendo beijos de amor

A felicidade é uma coisa boa
E tão delicada também
Tem flores e amores
De todas as cores
Tem ninhos de passarinhos
Tudo de bom ela tem
E é por ela ser assim tão delicada
Que eu trato dela sempre muito bem

Hojas rojas








El otoño me regala la compañía de unos árboles rojos que me gustan mucho. Cerca de mi trabajo hay una cuadra plantada con arbolitos jóvenes que están rojos desde hace semanas y me alegran el día, antes de entrar y apenas salgo. Desde hace unos días estoy pensando en los jacarandás, caí en la cuenta de que en este mismo momento Buenos Aires debe de estar violeta con sus flores. Bueno, acá no hay jacarandás, pero están estos árboles rojos que nunca vi en Buenos Aires.
Hoy me puse a juntar hojas caídas pero no todavía secas y me traje a casa unos ramilletes. Me acordé de Lucas Tesoriero y su hermano que habían ocupado con hojas secas una habitación entera del hotel vacío donde vivían con sus padres, que eran los cuidadores, en La Cumbre, con la idea, según nos dijeron, de alguna vez desparramarlas por todo el pueblo en pleno verano, como una instalación artística, happenning o como se lo quiera llamar. Me acuerdo de la impresión que me dio ver una habitación llena de hojas secas, y cuando digo "llena" es exactamente eso, "llena": me pareció alucinante; y la carita de Lucas sonriendo con su idea, y la cara de su madre, resignada a todo.

Las gotas según Cortázar (una contribución de Obnebur)



Aplastamiento de las gotas

- Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
- Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada
del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.










Meses después, y otra vez gracias a Obnebur, encontré este video con el mismo texto de Cortázar (y varias imágenes que casualmente también están en cuentogotas):



Creí que nunca vería esto

No sé un corno de muchas cosas, entre otras de política internacional, en particular de Obama, pero que un NEGRO (y digo "negro" y no "afroamericano" como decían en la tele, por el peso histórico de esta palabra) sea PRESIDENTE de EE.UU. me parece alucinante. Como cuando cayó el Muro de Berlín, algo así o más. "Ojalá no lo maten enseguida" dijo Rubén, ojalá este tipo haga las cosas bien (aunque siempre está la cuestión: ¿qué es "bien", y "bien" según quién?). Ojalá sea cierto que los norteamericanos están hartos y quieren un cambio, ojalá sea cierto que le dan la oportunidad a este nuevo gobierno de enderezar tantas cosas podridas... ojalá! Una vez más en algún lugar del mundo (que encima es un lugar del mundo que influye sobre tantos otros) hay una luz de esperanza, y es nuestro deber darle la oportunidad (dirían Borges y Calvino a través de Marco Polo): hacerlo durar, y darle espacio.

Pienso que se va a cuidar, Obama, que sabe que al menor tropiezo los buitres se le tirarán encima, que tiene que cuidarse mucho más que cualquier otro y que intentará hacer las cosas "bien" ("bien", al menos, como para lograr introducir algún cambio, como para que no destrocen su gobierno enseguida, como para que no deje mal parado a todo lo que representa ahora que por fin llega al gobierno). Estoy emocionada. Es una imagen tan fuerte, creí que nunca vería esto, parece un cuento de Bradbury.

Ojalá.




Fotografía: Patricio Murphy