Una vez más

Magnífico. Escribí un poema. Qué sensación tan placentera. Pasó tanto tiempo desde la última vez que me puse a pensar cuánto... me acordé del poema en catalán que escribí en Salt hace 7 años, y después de los dos haikus que escribí en Besalú hace más de tres... no me acuerdo cuál fue el último poema escrito antes de partir, probablemente alguno de las Sirenas... sea cual fuere está claro que si sigo con este ritmo el día que se editen mis obras completas serán livianas, casi intangibles.

Helo aquí al recién nacido:

Halley

Fugaz
veloz
tan distan-
te que
se dice de
hielo nueva-
mente surge
de loscuro
invade mi
horizonte me
desorbita me
imanta y
ya gira su
estela ya se
aleja y se
hunde una
vez más
prometiendo
volver.


¡¡Un pajarito en mi balcón!!

Noticia de último momento, primicia absoluta:

¡un pajarito se acaba de posar en la baranda de mi balcón!

Se quedó un ratito pispeando, y se fue al balcón vecino.

Me quedé congelada mirándolo, sin atreverme a moverme para que no se espante. Yo estaba un metro adentro y el ventanal estaba cerrado, o sea que imagino que no me vio nunca, pero por las dudas no me moví. Quería darle miguitas de pan pero esperé a que se fuera y ahora dejé algunas a ver si vuelve.

¡Me enternecen los pajaritos! En Besalú era común que hubiera alguno en el jardín. Al mudarnos pensé que en Buenos Aires no volvería a tener ninguno tan cerca... por suerte me equivoqué: este de hoy estuvo más cerca que los del jardín de Besalú. ¡Qué alegría!