Un poema de Miquel Martí i Pol que me regaló Pili cuando llegué a Catalunya

Embala que te embala, revisando cajones y cajitas, me reencontré con un poema que me regaló Pili en una tarjeta de felicitación. Cuando llegamos a Catalunya caímos en Salt, en el peor barrio de inmigrantes, y la experiencia no fue agradable: ayer dije que cuando nos mudamos de Salt a Besalú fue como salir de la cárcel, y no es exageración, esa fue la sensación que tuve entonces. Pero aún en el peor período de oscuridad siempre hay una luz, y mi luz en Salt fueron dos: por un lado la Biblioteca Pública y su bibliotecario Jordi y por otro la escuela pública a donde fue Manuel, El Gegant del Rec, de la cual Pili fue su directora cuando cursó Manuel. La escuela era nueva, flamante, sólo había 9 nenes en los tres cursos de Parvulario, y sus tres maestras, Mari Pau, Teresa y Pili eran adorables y encantadoras, pero entre ellas Pili brillaba con una luz muy intensa, porque es una mujer extraordinaria y me enorgullece ser su amiga. Su poeta preferido es justamente Miquel Martí i Pol, y este poema o verso o estrofa que me regaló y con el que me reencontré hoy parece un ejemplo más de "libro que justo cae bajo mis ojos en el momento oportuno", porque con lo breve que es, ahora que me estoy moviendo lo siento como si hablara de mí:

Ara es demà. No escalfa el foc d’ahir
ni el foc d’avui i haurem de fer foc nou.

Del gran silenci ençà, tot el que es mou
es mou amb voluntat d’esdevenir.


Una traducción literal, casera y rápida sería así:

Ahora es mañana. No calienta el fuego de ayer
ni el fuego de hoy y tendremos que hacer un fuego nuevo.
Del gran silencio para acá, todo lo que se mueve
se mueve con voluntad de devenir.

Pili sólo me había regalado la primera estrofa, pero buscándolo en la web lo encontré entero y es muy hermoso, aquí está:

Ara és demà

Ara es demà. No escalfa el foc d’ahir

ni el foc d’avui i haurem de fer foc nou.

Del gran silenci ençà, tot el que es mou

es mou amb voluntat d’esdevenir.


I esdevindrà. Les pedres i el camí
seran el pa i la mar, i el fosc renou
d’ara mateix, el càntic que commou,
l’àmfora nova plena de bon vi.

Ara és demà. Que ploguin noves veus

pel vespre tèrbol, que revinguin deus

desficioses d’amarar l’eixut.


Tot serà poc, i l’heura i la paret

proclamaran conjuntament
el dret de vulnerar la nova plenitud.

Miquel Martí i Pol

¡Gracias Pili!

¡y feliz Día del Escritor!

Unas fotografías que parecen cuadros

Antes de desconectarme, saco del tintero una entrada que me quedó pendiente desde hace mucho.


Resulta que años atrás descubrí por casualidad en la web un fotógrafo de paisajes que me gustó muchísimo. Se llama Patrick Smith y antes de usar sus fotos o escribir una entrada sobre sus fotografías le escribí para pedirle permiso. Como le escribí en inglés, me costó escirbirle, y no me contestó. Lo único que hice entonces fue agregar un enlace a su sitio web en mi lista de Sitios acuáticos porque la mayoría de sus fotos tienen agua. Dejé pasar tiempo, que se convirtió en mucho tiempo, y le volví a escribir por otro lado corrigiendo mi redacción, pero tampoco me contestó. Entonces me quedé pensando qué hacer, y no hice nada. Finalmente decidí que escribir una entrada contando lo hermosas que me parecen sus fotos y poniendo una o dos de ejemplo no tiene nada de malo aunque él nunca me haya autorizado, así que aquí estoy.


Me subyugan estas fotos porque parecen cuadros: los colores, las texturas, el movimiento, la composición de las fotos me hacen pensar en pinturas, más que en fotos. Y por lo que entendí, no se vale de ningún efecto de edición posterior a la foto, lo que consigue es gracias a encontrar el momento adecuado con la luz adecuada y la exposición adecuada. Según dice, se pasa muchas horas visitando el lugar elegido en distintos momentos del día esperando el instante justo. A veces en todo un día sólo hace dos o tres fotos, pero ¡qué maravilla de fotos! Como sólo me animo a poner unas pocas en la entrada, vayan y miren su web, porque son todas muy hermosas.


Fotografías: Patrick Smith Photography.

Las largas vacaciones de cuentogotas

Tengo muy abandonado a mi cuentogotas querido, no es por desamor ni desinterés sino consecuencia de estar enfrascada en la inminente mudanza.

Cualquier mudanza es complicada aunque nos mudemos a una cuadra de donde vivíamos antes,* por muy corta que sea la distancia igual hay que meter todo en cajas y volver a sacar todo de las cajas en la nueva casa.

En nuestra inminente mudanza se suma al trajín intrínseco del mudar la gran distancia entre la casa que dejamos y la nueva adonde viviremos. Como le gusta decir a Manuel, es una mudanza internacional y transcontinental, transoceánica y transhemisférica, ergo: el agite es mayor, y no entro en detalles porque para qué.

Simplemente digo que lo tengo abandonado a cuentogotas y lo tendré abandonado un par de meses más, calculo, porque dentro de 24 hs desconecto mi compu, la meto en una caja y se supone que no volvemos a encontrarnos ella y yo en un mes y medio. Me quedaron entradas por hacer, básicamente unos cuantos videos de los que tengo el material en bruto pero no tuve tiempo de editarlos. Si puedo los termino en Buenos Aires, me gustaría no desperdiciar la idea ni el material...

Se abre un interrogante en mi vida: ¿cómo seguirá cuentogotas en Buenos Aires? Nació acá, y me gustaría continuarlo allá, pero no sé qué forma tomará. Necesariamente va a cambiar de forma si lo cotidiano cambia tanto. Ciertos estímulos desaparecen y aparecen otros muy diferentes.

Supongo que preguntarme cómo será cuentogotas cuando vivamos en Buenos Aires es como preguntarme cómo será nuestra vida en Buenos Aires, y la verdad es que no tengo ni idea. Hace once años que me fui, pasaron tantas cosas que siento que tengo que reaprender a vivir ahí, tengo que ponerme al día con la ciudad y con la gente, tengo que inventar una nueva rutina familiar que antes no existía (Manuel nunca vivió en Buenos Aires! Nunca fui madre en Buenos Aires...). Me tengo que redescubrir a mí ahí y redescubir las relaciones: después de tanto tiempo sin cotidianidad, cualquier reencuentro con un amigo implica una actualización de la relación según cómo somos ahora, por lo tanto reencontrarme con alguien que no veo en 10 años, o en 20 o en 30, me resulta más o menos lo mismo: en todos los casos lo que importa es lo que somos ahora y el cariño que haya quedado. Como gracias al feisbuc en los últimos meses me reencontré en el éter informático con amigos que no veo desde que era adolescente o infante, Buenos Aires me depara un montón de aventuras. Qué incógnita pensar qué pasará en cada reencuentro...

Y ahora dejo la futurología y sigo embalando. ¡Adiós, cuentogotas y quienquiera que me lea, hasta cuando pueda!

Fotografías: Martin Waugh, Liquid sculpture.

* Como hicimos una vez con mi familia de origen cuando yo tenía ¿15 o 16 años? no me acuerdo bien... Padres, ustedes tienen 26 años más que yo pero seguro que se acuerdan mejor que yo, ¿qué edad tenía cuando nos mudamos de Yerbal al 400 a Yerbal al 500?