Transmutaciones


¿Cómo transmutar los sentimientos desagradables en sentimientos agradables? La rabia y la impotencia, por ejemplo. Si tengo que convivir con algo que no me gusta y que no puedo cambiar, siento impotencia, y rabia. ¿Cómo cambiar el malestar en bienestar? Cuando alejarse tampoco es una solución, sólo me queda cambiarme a mí misma.

Pero, ¿como? A veces la rabia parece dominar todo. No basta con proponernos no sentir rabia cuando sí la sentimos.

Hay caminos, vías, senderos entre matorrales: tratar de ver lo bueno en vez de lo malo, disfrutar las cosas buenas, por pequeñas que sean, hacer cosas que me hagan sentir bien, andar en bici, ir al río, mirar el cielo, escuchar música, leer algo hermoso, gritar, cantar, bailar, tratar de darme placer, hacer algo creativo, aunque sea muy pequeño, recordar los momentos en que estuve bien conmigo misma, darme mi espacio y mi tiempo, escuchar los latidos de mi vida...

En el fondo todo lleva a intentar que la energía estancada vuelva a fluir, dentro mío, como el agua de un arroyo que surge tímidamente y al avanzar va creciendo; y de salto en salto de piedra en piedra se va limpiando, y cobrando fuerza, y me refresca y alimenta; y cuando fluye, cuando la siento fluir, todo está bien.

Volvió el agua. Y hablando de caminos, pienso en Machado; de chica escuché mucho el disco de Serrat, me encantaba, pero pasaron muchos años antes de que entendiera lo de "caminante, no hay camino, sino estelas en la mar", lo de "se hace camino al andar". Pero se ve que estaba adentro mío, porque antes de entenderlo yo también escribí "No hay más búsqueda que la idea que de ella tiene el rastreador. No hay más huellas que las que muestran lo que ya recorrimos". Cuando lo escribí me pareció angustiante: no hay señales. Pero ahora me parece una enorme libertad. No hay caminos, podemos ir a donde querramos. Puedo elegir entre estancamiento o transmutación. Qué suerte!

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