Un día brumoso

¿Les conté? Tengo una bici nueva. Y es mucho más hermosa que las que tuve antes (cosa nada extraordinaria pues las anteriores eran fácilmente superables, pero ésta es hermosa en sí misma, sin comparación) (por otro lado me la regalaron, y a bici regalada no se le miran las ruedas...). Algún día intentaré describir el placer que siento al pasear en bici, pero por ahora sólo cuento esto para enmarcar algo que se me ocurrió hoy mientras iba en bici:

no sólo yo (como Sócrates) no sé nada de nada, sino que nadie sabe nada, en realidad el conocimiento no existe, porque cada cosa de este inabarcable universo es en sí misma inabarcable, cada pequeño átomo del universo es tan inabarcable como el universo mismo en su enorme infinitud; y quien cree que sabe algo simplemente se está dejando cegar por sus percepciones, quien cree que sabe algo tiene una limitada visión sobre algo en sí mismo inabarcable y se deja llevar por la convicción de que su limitada visión es la totalidad de lo que se puede decir sobre la partícula que está manoseando. Quien cree que sabe excluye de su mente la parte de lo inabarcable inaccesible a sus tentáculos. Ni siquiera nuestro propio ser es abarcable por nosotros mismos en su totalidad, ni siquiera a nosotros mismos podemos percibirnos en todas nuestras dimensiones, y al pensarnos nos limitamos.

chin pun.

Fotografía: Martin Waugh's Liquid Sculpture.

2 comentarios:

Alfredo Pérez dijo...

Muy lindo, y muy sabio.
Si bien la idea de los universos encajados como cajas chinas, donde cada universo es un átomo en otro más grande, y sus propios átomos son universoa más pequeños, cayó en desuso como modelo de la física, la idea de la complejidad a cada nivel de análisis sigue existiendo y en matemáticas se expande con la exploración de los fractales, que tambien generan imágenes bellas.

gotamarina dijo...

¡gracias, pa!