La edad de Manuel

Cuando empecé este blog lo hice con motivos en primer lugar autoterapéuticos, para sacarme de la alienación en la que estaba metida, y en segundo lugar comunicativos, para intentar conectar con la gente que quiero y tengo lejos.

A lo largo de este primer año de vida del blog me encontré con que por lo menos seis personas absolutamente desconocidas para mí antes de aparecer por acá me han leído, cosa evidente porque han dejado comentarios, y puedo imaginar que probablemente haya más desconocidos que me leyeron pero no dejaron ningún comentario.

Esto me plantea la siguiente cuestión: si lee mi blog alguien que no sabe nada de mí ni de mi familia, según qué entrada lee puede entender facilmente varios datos sobre mí (por ejemplo que soy mujer, que soy argentina, que desde hace unos años vivo en Cataluña, etc); pero, a menos que lea una de las primeras entradas (y no creo que nadie llegue tan atrás, a menos que le agarre muchisimísimo interés) no sé si puede darse cuenta de la edad de Manuel.

¿Y por qué me importa?

Porque si pongo tantas frases de Manuel es por supuesto porque me gustan, porque es mi hijo, pero también porque me impresiona las cosas que dice teniendo en cuenta la edad que tiene (también me encanta cómo las dice, pero eso es muy difícil de expresar acá, y ni lo intento). De golpe me imaginé que alguien que no sabe nada de nosotros puede leer las frases de Manuel y si se imagina que es por ejemplo un adolescente, la interpretación puede ser muy diferente. Así que se me ocurrió dejar visible en algún lugar que Manuel tiene la edad que tiene, y de momento la solución que encontré es este texto que se ve al costado.

¿Qué les parece? ¡Acepto sugerencias!

No hay comentarios: