Cómo imaginé hasta hoy al Angelus Novus

Aunque siempre viví con reproducciones y libros de Klee a mi alrededor, nunca me había encontrado con el Angelus Novus, cosa que me hacía pensar que sería difícil de encontrar, que se habría perdido con la guerra o los años, etcétera. La cuestión es que tampoco nunca lo había buscado, tal vez porque leí el texto de Benjamin hace muchos años, antes de que internet se nos metiera en nuestras vidas tanto como lo está ahora (por la misma razón no vi el retrato de Sybilla Sambetha del que habla Saer en El parecido hasta que fui a Brujas y pude mirar el catálogo del Memlingmuseum); antes de que con sólo ir al Google Imagenes, todo se encontrara. Eso hice ayer y San Internet me devolvió cientos de Angelus Novus como el que incluí, como para que no me quede duda de que es éste.

Debo confesar que me sorprendió muchísimo lo que encontré. Tantos años imaginándome el cuadro de Klee a partir de la descripción de Benjamin, que la imagen que se había formado en mi cabeza era más real que lo que pudiera encontrar. Nunca se me había ocurrido que el ángel se veía de frente y tan grande su cara. En cuanto a la estructura del cuadro yo me había imaginado algo así:



Obviamente la textura, colores, etc, serían “a la Klee”, pintor que tanto me gusta desde mi infancia más remota (dicen mis padres que cuando era bebé me dejaban delante de una reproducción de Paul Klee que colgaba en una pared de nuestra casa y yo mágicamente me calmaba; a tan temprana edad no puedo dar fe, pero de lo que sí me acuerdo es de tener pocos años y quedarme fascinada con esta misma reproducción de la que hablaban mis padres, imaginando una y otra vez formas y figuras en los trazos inacabados).

De paso, buscando en internet me enteré de la historia del cuadro, incluyendo datos tan relevantes como que Benjamin le compró el cuadro a Klee y se lo legó (o casi) a Scholem... qué pequeño es el mundo, y más desde que existe internet! Phileas Fogg no se habría movido de su asiento en el Club de haber existido la web...

En 1921 Benjamin compró la acuarela de Paul Klee titulada: Angelus Novus. Por unos meses permanece en Münich en casa de G. Scholem y luego es llevada a Berlín.

En 1932 Benjamin pensó en suicidarse y dejar de herencia la pintura a su amigo Scholem.

En 1935 Benjamin emigra a París y lleva la pintura consigo.

En 1940 antes de partir a los Pirineos para intentar escapar de los nazis deja la acuarela a resguardo de G. Bataille en la Biblioteca Nacional de París.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial es llevada a Estados Unidos en donde queda en manos de Thedor Adorno que a su regreso a Frankfurt la lleva consigo.

En la actualidad la acuarela está en el Museo de Israel en Jerusalen. Fue legada por la viuda de Scholem.

4 comentarios:

Alfredo Pérez dijo...

El cuadro de Klee cuya reproducción mirabas se llamaba "Le gilet rouge", que traduciamos como "el chaleco rojo" porque parecia haber una figura de perfil vistiendolo.

gotamarina dijo...

!Gracias pa! Nunca me había enterado del nombre del cuadro. Ahora mismo lo busco, a ver si San Google me devuelve mi recuerdo...

Mauro Perriard dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
gotamarina dijo...

Hola Mauro! Gracias por tu comentario! La verdad, me encantaría ver "tu" Angelus Novus si lo dibujaste alguna vez. Yo no me atreví a decir que me desilusionó el original porque es el original, pero sí que me resultó muy extraño y tuve que reacomodar el bocho, lo que siempre había imaginado, a lo real... eso es la desilusión, no? Bueno, tengo bastante sueño ahora, no sé si soy coherente...
Me gustó tu blog, prometo leer con calma tus poemas. Hermosa música también. Un abrazo!