Enamorada de las estrellas

Hay algo acertado en vivir enamorada de las estrellas, porque son bellas, subyugantes, misteriosas en su lejanía y en la oscuridad deslumbrantes. Nos comprenden, desde su silencielo, y nos acompañan. Y, virtud de la infinita negritud que nos separa, nunca nos hieren. Ya sea una estrella de cine, una estrella de rock, del arte, de la ciencia o del deporte, cualquiera de ellas puede alumbrar nuestras vidas. El impulso adolescente que nos lleva a relacionarnos con las luminarias bien puede permanecer en nosotros para siempre.

Ahora me enamoré de Roger Waters, y, ¿saben qué? ¡Nos llevamos fenómeno! Yo escucho su música y me emociono, veo y leo entrevistas y me gusta lo que piensa y dice. Él, por su parte, no tiene la más puta idea de que yo existo, lo cual reduce a cero la posibilidad de que haga algo inadecuado o sea desatento o desconsiderado conmigo... ¡una armonía perfecta!



So, so you think you can tell
Heaven from Hell,
Blue skys from pain.
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?

And did they get you to trade
Your heros for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange
A walk on part in the war
For a lead role in a cage?

How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.

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