Los pequeños detalles

A él le gusta masticar concienzudamente la carne pegada a los huesos y a ella le da fiaca. Después de comer la carne con cuchillo y tenedor gentilmente le cede a él el desmenuzamiento carnívoro.

Cuando él hace uso de lo que sea que venga en pote, desde mermeladas hasta cremas de belleza, se sirve directamente del centro, prescindiendo de la masa periférica. Ella se entretiene rascando concienzudamente los bordes de los frascos o potes.

Cuando la relación está en sus inicios, estos pequeños detalles son los que hacen pensar "somos el uno para el otro". Cuando llega el momento del divorcio son los que ratifican "incompatibilidad de caracteres".

Pero lo que subyace es un problema filosófico muy profundo: lo diferente, ¿se opone o se complementa?

Si lo diferente se opone, tiende naturalmente a separarse. Si lo diferente se complementa, tiende naturalmente a equilibrarse.

En el fondo, Oriente u Occidente.


Fotografía: Maritn Waugh, Liquid Sculpture.

5 comentarios:

Alfredo Pérez dijo...

Muy profundo en su simplicidad. Las diferencias que comentás y otras que vivo a diario suelen ser complementarias y muy bien recibidas, otras (como ser cuándo apagar la luz de MI lado en la cama matrimonial) pueden ser opuestos irreconciliables. Hay que lograr convivir con Oriente y Occidente, siempre.

gotamarina dijo...

muchas gracias, pa, buen consejo. Así duran los matrimonios.

Obnebur dijo...

creo, me parece, pienso que, se me ocurre pensar....etc:
..que oposición y complemento son como una misma cosa, como muestra el dibujo del yin-yang.Dos elementos opuestos tienen en su adn el impulso de complementarse y dos elementos complementarios lo son gracias a lo que los diferencia y en general, opone.Aún cuando éste impulso de oposición o de complemento vaya en contra del deseo de cada uno de esos elementos.Mirá los polos magnéticos como lo tienen de claro(será que no piensan tanto estas cosas como nosotros).Coincido con Alfredo en que hay que lograr convivir con esa dualidad, eso es la inteligencia y también el amor.Interesantísimo tema.

gotamarina dijo...

el ejemplo de los imanes está buenísimo, no lo había pensado. En sí mismo cada imán tiene los dos polos, la dualidad, y los que se atraen son los opuestos. 'ta bueno, gracias Obnebur.
Como si fuera una señal divina para poder publicar este comentario el blogger me pide verificar la palabra "paetien" que parece "paciente". La paciencia es la ciencia de la paz.

Alfredo Pérez dijo...

Algunos físicos (muy poco poetas, por supu...) se han dedicado a producir "monopolos magnéticos" y lo están logrando, de ahí al "buey solo bien se lame" hay un pequeño paso.
En fin "cosas vederes, Sancho ..."